Cuando un test Disney te traiciona
Todo fan Disney tiene un personaje con el que se identifica en secreto. Tal vez creciste soñando con aventuras como Belle, queriendo cachivaches y tesoros como Ariel, o preguntándote cuándo empezaría tu vida como Rapunzel.
Personalmente, siempre me he considerado bastante del lado de las princesas Disney. Así que, cuando encontré un test de personalidad de “¿qué villano Disney eres?”, pensé que sería algo divertido. ¿Me tocaría un villano incomprendido? ¿Uno dramático? ¿Alguien con estilo, brillo y un vestuario fabuloso?
No.
Al parecer… soy Scar.
Sí. Scar. El de El Rey León. El león que pasa media película tumbado de forma dramática, quejándose de todo el mundo, haciendo comentarios sarcásticos y planeando una toma de poder bastante cuestionable.
Tengo preguntas.
Princesa de corazón
Puede que no sea del todo objetiva, pero siento que aquí ha habido un error. Mi princesa Disney favorita siempre ha sido Belle. Le encantan los libros, ve belleza donde otros no la ven y cree que las personas, y los castillos encantados llenos de muebles que hablan, pueden ser mucho más de lo que parecen a primera vista.
Eso me suena bastante más a mí.
Y, si lo pensamos como coleccionistas, ¿no hacemos algo parecido? Vemos magia en cosas que otras personas quizá pasarían por alto. Una figura no es “solo un adorno”. Es un recuerdo. Una película de infancia. Una canción que todavía sabes cantar palabra por palabra. Un personaje que te hizo sentir algo. Una pequeña parte de una historia colocada en una balda.
Pero… ¿tiene Scar algo de razón?
Después de recuperarme de la traición del resultado, empecé a pensarlo. Quizá estos tests no preguntan realmente si una quiere apoderarse de Pride Rock. Espero que no, al menos.
Quizá buscan pequeños rasgos de personalidad.
Scar es inteligente. Observa. Planea. Se fija en los detalles. Y, vale, admito que como coleccionista sí que me encantan los detalles: las expresiones pequeñas, los toques escondidos, los colores, el trabajo artesanal y esas características que solo descubres después de mirar una pieza varias veces.
Los villanos Disney suelen estar entre los personajes más bonitos de diseñar porque tienen personalidades muy fuertes. Reconoces al instante la elegancia de Maléfica, la confianza de Ursula, el estilo dramático de Cruella, el humor de Hades y, sí, incluso el encanto sarcástico de Scar.
Por qué nos gustan tanto los villanos Disney
Lo curioso es que los villanos suelen convertirse en algunos de los personajes más queridos. No porque estemos de acuerdo con sus decisiones vitales, aclaración importante, sino porque son inolvidables.
Son atrevidos. Son teatrales. Tienen frases, siluetas y colores que se quedan en la memoria. En una colección, aportan contraste. Una balda llena de princesas, animales dulces y escenas románticas puede quedar preciosa, pero añade una figura de villano y de pronto todo tiene más fuerza.
Una Maléfica junto a Aurora. Ursula cerca de Ariel. La Reina Malvada frente a Blancanieves. Scar en una vitrina de El Rey León. Ese contraste hace que las piezas se cuenten entre sí, casi como si estuvieras creando pequeñas escenas de película en casa.
Quizá el test no estaba tan equivocado
¿Sigo pensando que soy más Belle que Scar? Sí. Absolutamente.
Pero si el test quería decir que me fijo en los detalles, que me gusta una pieza con presencia y que puedo apreciar un personaje dramático cuando está bien diseñado… entonces quizá puedo aceptar el resultado.
Solo un poco.
Porque, al final, esa es una de las cosas más bonitas de coleccionar Disney. No se trata solo de elegir personajes “buenos” o “malos”. Se trata de elegir piezas que te dicen algo, que despiertan una sonrisa, un recuerdo o una pequeña reacción cada vez que pasas junto a ellas.
Aunque, para que conste, si alguna vez sale un test de “¿qué princesa Disney eres?”, espero una disculpa formal y un resultado muy diferente.